MARI Y EL AKELARRE MALDITO

MYTHOLOGICAL REAL GAME

Gaueko

En la mitología vasca, Gaueko ("de la noche") es no solo la representación de la noche, sino también el dios de las tinieblas, se le representaba como una presencia invisible, un lobo negro (otsobeltza u otsobaltza) que a veces se levanta sobre dos patas, u otro tipo de animal; como la vaca, la lechuza, o la oveja. Podemos deducir que al igual que Mari es un ser capaz de cambiar de apariencia (o sea un ser zoomórfico), y dominar los elementos, aunque nada puede hacer contra su señora. Se decía que comía pastores y ovejas, y por ello se le temía. Por el miedo que inspiraba a los que vivían por la zona, los humanos pidieron a Mari que los ayudase. Ella les bendijo con la luz de su primera hija, Ilargi (la luna), pero su luz era insuficiente y los humanos pidieron de nuevo a Mari su ayuda, esta vez la Diosa les bendijo con su segunda hija, Eguzki (el sol). Pero la noche siguió siendo peligrosa, y Mari bendijo con su protección cualquier morada que tuviese una Eguzkilore ("flor sol", Carlina acaulis, flor parecida al cardo muy abundante en el País Vasco) en la entrada, si algún espíritu maligno pretendía entrar en la casa y encontraba una Eguzkilore, tenía que pararse para contar los numerosísimos pelos o brácteas de la inflorescencia y el día le sorprendía sin haber terminado su tarea.

Gaueko - Oscuridad